
La capacidad de respuesta del archipiélago ante un eventual terremoto estuvo bajo evaluación durante el Simulacro Nacional de Respuesta a Emergencias, un ejercicio que reunió a más de 50 entidades públicas y privadas y permitió identificar aspectos por mejorar, especialmente en los procesos de evacuación, la comunicación y la reacción del personal ante las instrucciones de emergencia.























