
Mientras el Gobierno Nacional intenta con una avalancha de subsidios, calmar la sed de reclamos del pueblo raizal, por el despojo permitido –casi propiciado– por el Gobierno Nacional, los principales afectados: las seis o siete empresas industriales isleñas de pesca que se aventuraban a faenar al norte de Quitasueño –en los bancos de la llamada ‘esquina’ o ‘luna verde’, en inmediaciones del meridiano 82 con el paralelo 15– permanecen al margen del sonado ‘Plan San Andrés’, ignorados por un Estado asistencialista que, exactamente al contrario del viejo adagio, prefiere “darle –a los isleños– pescado, que enseñarles a pescar”.







En medio de la difícil situación del archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, se perfilan numerosas oportunidades y no pocos riesgos. Proliferan las ofertas y las peticiones puntuales (tomado de El Tiempo)














