Por las fotos que se han publicado, tanto en los periódicos locales como en las redes sociales, de las inundaciones ocurridas en San Andrés el domingo pasado, no queda duda de que el aguacero que cayó fue violento y descomunal. En ellas se veía una isla ahogada en las aguas turbias de las corrientes que sobrepasaron los niveles de los canales naturales y artificiales de desagüe.























