
En estas últimas semanas se ha puesto de moda hablar de los “derechos de los raizales”. Esa es, al fin y al cabo, la defensa principal que la canciller María Ángela Holguín esgrimirá ante la comunidad internacional para explicar por qué el fallo de La Haya, según el Gobierno colombiano, no imparte en realidad justicia y, al cederle mar colombiano a Nicaragua, afecta a una comunidad que ha vivido en ese territorio por siglos. El Gobierno hoy insiste en la necesidad de defender a ultranza el patrimonio cultural y ecológico de los sanandresanos (Tomado de El Espectador).









Aun cuando en las normas de todos los niveles se describe un país igualitario, equitativo, democrático, que reconoce y protege la diversidad étnica y cultural, esa todavía no es nuestra Colombia. La interculturalidad está lejos de implementarse... (Ponencia especial para el foro de la Revista Semana y la Federación Nacional de Departamentos).












