
Nuevamente el presidente Santos vino a San Andrés y Providencia a prometer a sus habitantes un mejor estar. Como pájaro de buen agüero o como político en campaña, no se. Y se prestó para shows mediáticos como el de la atarraya en la playa de Rocky cay, que aprovechó para hacer públicas las instrucciones tardías que diera a la Armada Nacional de proteger a los pescadores isleños en altamar.






Cuando ella se levantó esa mañana, ya había decidido todo. Pasó sin mucho recelo de la duda a la acción. Se levantó y para cuando sus pies tocaron el suelo, ya había ganado una batalla. 















