En 1982 se hizo famoso un experimento llamado Juego del Ultimátum. Es sencillo: dos personas deben repartirse una cantidad de dinero. Una decide cuánto entrega y la otra puede aceptar o rechazar. Si rechaza, ninguna recibe nada. Lo sorprendente fue descubrir que mucha gente prefiere perder antes que aceptar un reparto que considera descaradamente injusto.
Opinión









Hay vivencias que uno no puede armar por más que se desmenuce el lenguaje. Uno se acerca a ellas cuando las ha sufrido en carne propia. Una catástrofe por un terremoto, incendio, huracán, deslizamiento, son algunas de las experiencias que sobrepasan el entendimiento.













