
La directora de Proactiva S.A. E.S.P., Elizabeth Young Duffis, salió al paso de los cuestionamientos formulados contra la empresa a raíz de los nuevos reboses del sistema de alcantarillado y dijo que estos obedecen a la “irresponsable manera como los usuarios de varios sectores causan traumatismos cuando se presentan intensas lluvias en la ciudad”.
La funcionaria explicó que tras los intensos aguaceros presentados recientemente, se presentaron reboses en el punto más crítico identificado en el restaurante Café-Café, cuando el caudal de aguas servidas mezcladas con las aguas lluvias se rebosó debido a una serie de obstrucciones en el sistema.
“Las dificultades se presentaron porque al levantar las tapas de los ’man holes’ ingresan al sistema del alcantarillado elementos externos que terminan por obstruir el normal paso de las aguas”, explicó gráficamente la ingeniera Jones Duffis.
“Al investigar y realizar el análisis hidráulico –continuó la funcionaria– se pudo verificar a través de la sondas en los registros que por toda la avenida Duarte Blum hasta la avenida 20 de Julio, al frente del restaurante Kikiriki, estaba el problema. Luego de ello y tras varias horas de arduo trabajo, fue solucionado y normalizando el servicio”, puntualizó.
Bolsas de grasas y sanciones
Durante el sondeo fueron encontrados en el sistema, varias bolsas negras que al verter su contenido, se comprobó que eran grasas que se utilizan en cocinas. Los técnicos y operarios no se explican cómo estas bolsas fueron a dar al sistema, pero de ahí fueron extraídos cinco baldes de cinco galones de desechos.
Ante la mayúscula problemática, la gerente de la empresa Young Duffis, pidió un serio acompañamiento de los organismos como Coralina, la Secretaria de Salud y la Unidad Especial de Servicios Públicos, para iniciar los procesos sancionatorios correspondientes a las empresas que incumplan con las normatividades vigentes. “Si todos queremos que San Andrés progrese y se mantenga como un paraíso, todos tenemos que aportar”, afirmó.
Visitas a empresas
Desde el año 2010, hemos invitado a las entidades mencionadas para se haga una verificación a los edificios y las empresas a ver si tienen instaladas las trampas de grasa y de arenas y si estas están operando eficientemente, ya que estas se convierten en puntos de críticos y de gran afectación para el sistema si no se les hace mantenimiento.
Al respecto la funcionaria informó que en la actualidad existen unas diez solicitudes que tramita Proactiva S.A. ante la Dirección de Planeación y la Secretaría de Infraestructura y Obras Públicas para el arreglo de puntos críticos, donde se presentan fugas en la actualidad.





















