
A pesar de que el gobierno nacional informó hace unos días que el anuncio sobre el aumento del salario mínimo de 2026 se conocería el 29 o 30 de diciembre, en la tarde de este domingo se filtró un documento donde se decretaría un incremento del 23 %.
Así, el nuevo pago mensual en Colombia quedaría en $1.750.905, que si se compara con los $1.423.500 de este 2025, representaría un aumento de $327.405.
Igualmente, en el documento se indica que el próximo año se empieza a aplicar el nuevo concepto del salario mínimo vital, anticipado por el presidente Gustavo Petro en su alocución del 23 de este mes.
Dentro del documento publicado por periodistas como Norbey Quevedo, se expresa que la decisión se “adopta como una medida debidamente motivada y constitucionalmente razonable” y orientada a:
- Preservar el poder adquisitivo del ingreso laboral frente a la inflación observada.
- Avanzar de manera progresiva hacia la realización efectiva del salario mínimo vital, consagrado en el artículo 53 de la Constitución Política.
- Garantizar los mínimos de subsistencia de los trabajadores de menores ingresos, en armonía con la sostenibilidad macroeconómica, la generación de empleo y los fines del Estado Social de Derecho.
Implementación gradual
De acuerdo con el mismo documento, no se prevé cerrar esa diferencia salarial en una sola vigencia fiscal, sino de manera gradual hacia la convergencia entre el salario mínimo y el salario vital estimado. El documento detalla que el ajuste parcial responde a un enfoque progresivo y considera las condiciones económicas vigentes.
“La decisión de aplicar un ajuste del 23% se fundamenta técnicamente en la comparación entre el salario vital estimado y el salario mínimo legal vigente, lo que permite justificar el porcentaje elegido como una medida razonada y alineada con la sostenibilidad fiscal. El esquema plantea que, tras el aumento inicial, se realizarán ajustes adicionales en los años siguientes para continuar cerrando la brecha salarial”, se lee en el texto.
El enfoque gradual busca garantizar que el aumento salarial sea sostenible y compatible con el contexto económico proyectado, evitando impactos abruptos en la estructura salarial vigente. Las autoridades prevén monitorear los resultados de la medida y hacer revisiones periódicas de las variables económicas involucradas.
Canasta mínima vital
Sobre el salario mínimo vital, el presidente Gustavo Petro explicó, precisamente el pasado 23 de diciembre que, por primera vez, el salario mínimo sería determinado a partir de una canasta mínima vital.
En su momento, el primer mandatario recalcó, además, que la decisión sigue lo que establece la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que estipula que Colombia debe garantizar “un nivel salarial necesario para proporcionar un nivel de vida digno a los trabajadores y sus familias”.
Sin embargo, expertos como Jorge Restrepo, profesor de Economía de la Universidad Javeriana, dicen que este movimiento podría ser una grave equivocación para el Gobierno.
A través de su cuenta de X, el experto aseguró que decretar el salario mínimo, según el nivel de ingreso “mínimo vital”, como lo anunció el presidente, “puede ser un error”.
El docente aclaró que el mínimo vital es un ingreso por hogar, que tiene varios aportantes o perceptores y para el que no hay una metodología definida de cálculo. Puntualizó que el salario mínimo es la base que define el ingreso regulado de un contrato de un perceptor, un trabajador, y ese ingreso es mayor a la base.
“Un trabajador que gana un salario mínimo, y recibe subsidio de transporte, también ingresa o percibe de forma directa la prima de servicios, las cesantías y los intereses de cesantía. Para 2025, con un mínimo, un trabajador ingresa al mes $1′910.319″, indicó.
Efectos en la inflación
Como se recordará, el Banco de la República también advirtió que incrementos desmesurados en el salario mínimo pueden tener efectos en la inflación (5,30 % anual en noviembre de 2025), ya que los aumentos se trasladan a los precios de bienes y servicios.
También señaló el riesgo de afectar el mercado laboral; puesto que un aumento considerable podría reducir la generación de nuevos empleos y aumentar la informalidad. La entidad recomienda que los ajustes salariales guarden correspondencia con la productividad y la inflación proyectada para evitar distorsiones en la economía.
(Con información de www.infobae.com - Foto: iStock)



















