
La Armada de Colombia y la Dirección General Marítima (Dimar) refuerzan la socialización de medidas de seguridad, al gremio pesquero del Archipiélago. Se reitera el compromiso de salvaguardar la vida humana en el mar y la protección de los ecosistemas marinos en la Reserva de Biósfera Seaflower
Cumpliendo con la misión de velar por la seguridad de la vida humana en el mar y el ordenamiento marítimo, el Ministerio de Defensa, a través de estas entidades, fortalece sus actividades de seguridad marítima en las islas y especialmente en los cayos del Norte.
Desde Dimar, a través de las capitanías de Puerto de San Andrés y de Providencia, se han desarrollado durante los últimos días jornadas de socialización dirigidas al gremio de pescadores artesanales, con el objetivo de recordar las medidas de seguridad obligatorias y los procedimientos establecidos para la autorización formal de zarpe para faenas de pesca.
Control y vigilancia marítima
Cabe destacar que la información de zarpe es fundamental para mantener un control efectivo de las embarcaciones que operan en la jurisdicción; y, de esta forma, fortalecer junto a la Armada los mecanismos de búsqueda y rescate.
Así mismo, es importante que las embarcaciones cuenten con los requisitos mínimos que permitan su identificación, control y atención oportuna en caso de emergencias.
Por su parte, la Armada, desde el Comando Específico de San Andrés y Providencia a través de la Estación de Guardacostas de San Andrés y de la Unidad Mayor que se encuentra desplegada en la jurisdicción, efectúa constantes operaciones de control y vigilancia marítima con el fin de propender por la seguridad de quienes se dedican a realizar esta labor ancestral en el territorio insular
Protección de la vida y de los ecosistemas
De esta manera la Dimar, autoridad marítima colombiana, hace un llamado al gremio marítimo para continuar trabajando de manera articulada, promoviendo prácticas seguras que permitan el desarrollo responsable de las actividades pesqueras en la región.
Adicionalmente, reitera su compromiso con salvaguardar la vida humana en el mar y la protección de los ecosistemas marinos en la Reserva de Biósfera Seaflower, para garantizar que los pescadores artesanales puedan realizar sus actividades de manera segura en aguas nacionales.



















