
Se aproxima uno de los preámbulos de fin de año en el que, por unos días, se aumenta la llegada de turistas al territorio insular por la pausa en las actividades académicas, razón para encarar acciones que resten la probabilidad de inconvenientes o accidentes. Mayor presencia de la fuerza pública.
Uno de los desafíos principales es la seguridad, para lo cual se tendrían algunas medidas de contingencia como el refuerzo del personal que brinda asistencia y orientación a los visitantes, tratando de evitar situaciones de riesgo.
Otro de los puntos que se llevarán a cabo es el alistamiento del equipo de salvamento acuático para responder ante los requerimientos ciudadanos; es preciso añadir que sobre este punto se han hecho diferentes procesos de fortalecimiento e, incluso, simulacros de emergencias en el mar.
También, de acuerdo a la Gobernación, se trabajaría de la mano de la Policía Nacional con el fin de reaccionar de manera rápida ante una coyuntura de alteración del orden público; esto iría en consonancia con algunos anuncios realizados en días pasados en los que se especificó que se aumentaría el número de uniformados dedicados al turismo.
Ornato y embellecimiento
Por otra parte, en una articulación interinstitucional, se desarrollarán jornadas de ornato y embellecimiento pretendiendo que los usuarios puedan disfrutar de playas y sitios con vocación turística en óptimas condiciones y accesibles en todo momento.
Del mismo modo, otra de las iniciativas es la readecuación de los baños públicos de la peatonal de Sprat Bight, infraestructuras que recientemente se robustecieron y abrieron sus puertas para el confort de las personas con alguna necesidad.
En cuanto a puntos como la Laguna Big Pond, Cueva de Morgan y el Hoyo Soplador se estaría incrementando a los inspectores de turismo, buscando brindar un acompañamiento a aquellos que estén en estos lugares que aguardan por una mayor demanda en los próximos días.
No obstante, Ormel Forbes, Coordinador de Seguridad de la Secretaría de Turismo de San Andrés, hace énfasis en que la interacción es determinante: debe haber precauciones de parte de los usuarios como no consumir alcohol al ingresar al mar o no alejarse de las zonas con boyado –por ejemplo– para disminuir peligros.
“En este sentido, el decreto 097 del 2024 prohíbe estar en las playas después de las 08:00 de la noche, garantizando así la vida de todos. Por esta razón hemos requerido un control adicional a la Policía Nacional, para que también haga mayor presencia en las zonas mencionadas. Cuidar la honra y seguridad de nuestros visitantes es nuestro objetivo”, concluyó.




















