
El fin de semana pasado culminó el viaje de la escuela La Esfera, a modo de_intercambio musical, en el departamento de Antioquia. Una gran oportunidad de crecimiento artístico y personal para los niños, niñas y adolescentes que la conforman; y para la organización en sí misma.
Cabe recordar que este periplo fue programado desde el 15 hasta el 21 de septiembre; y que viajaron unas 80 personas, entre ellos, su director Walter Díaz, los alumnos, y varios padres de familia y acompañantes.
A propósito de esta nueva experiencia para la escuela, EL ISLEÑO dialogó con su dirigente, quien indicó que el recibimiento en todos los lugares a donde fueron estuvo bastante cálido; y que auque la agenda tuvo algunos cambios, lograron tocar en distintos lugares de la capital paisa.
Díaz mencionó que sus presentaciones iniciaron en Bello (a una hora en auto desde Medellín), puntualmente en la Escuela de Música de ese municipio.
En ese primer encuentro interpretaron la canción ‘María Antonia’ del Grupo Creole junto a los estudiantes bellanitas, quienes habían recibido meses antes los arreglos de este tema para montarlo con instrumentos de cuerdas frotadas (violín, viola, chelo y contrabajo).
“Antes de tocar nos dieron una calurosa bienvenida, e hicieron una pequeña inducción en cómo ellos dictan las clases, nos mostraron la nueva Escuela de Música que están haciendo y también nos contaron sobre la historia de Bello y del ferrocarril que pasaba por allá”, explicó el director.
Ritmos caribeños, en los barrios medellinenses
De igual forma, el licenciado comentó que los demás días hicieron conciertos de ensamble con las escuelas musicales en los siguientes barrios de Medellín: Doce de octubre, Pedregal y Moravia, donde les dieron también un sentido recibimiento.
“En Pedregal, durante nuestro segundo encuentro, logramos ensamblar con ellos cuerdas pulsadas, es decir, con guitarras, tiples, bandolas, bajo y percusión menor, para luego interpretar juntos las canciones ‘Jamaica farewell’ y ‘Day-o’, de Harry Belafonte; al igual que la que ellos nos habían mandado, llamada ‘Cumbia árabe’”, añadió.
Por su parte, en Moravia (años atrás, un relleno sanitario en pleno Medellín) fueron recibidos con música del Pacífico interpretada por niños y jóvenes de ese sector; mientras que La Esfera cerró la jornada con tonadas de calipso y reggae.
El último concierto fue en el colegio Montessori, donde tocaron con la orquesta sinfónica de esa institución educativa.
Impresiones
Una vez concluido este importante viaje, el director de la escuela comentó que en todos los lugares en los que se presentaron recibieron muy buenos comentarios, por lo bien que sonaban y por el proceso que se está dando en la isla.
Otro tema exaltado por el profesor fue que, en sus palabras, terminaron siendo un ejemplo para esas grandes entidades que son hoy por hoy las escuelas de música en Antioquia, dado que mostraban una gran sorpresa al ver a tantas personas provenientes de San Andrés, viajando con recursos propios y gestionados por La Esfera.
Díaz también mencionó que cada vez que llegaban a un barrio, les comentaban cómo habían padecido en años anteriores el rigor de la violencia; y cómo a través del arte seguían evitando que más menores de edad se involucraron en actos delictivos.
“En sus historias nos contaron que eran barrios súper pesados, muy violentos; pero también exaltaron cómo lograron volverse lugares más pacíficos, en comparación a los años anteriores. Y eso me hizo pensar en la situación actual de la isla, donde en parte los niños no están manejando bien sus tiempos libres; y también pensé qué importante sería adoptar estos ejemplos para buscar solucionar, en parte, dicha problemática”, recalcó.
Por último, el director dijo que esta experiencia —a título personal— fue maravillosa; y que sentir a los niños felices, durante los shows y en el paseo que tuvieron de clausura, para él no tiene precio.
“Ver a los niños cumplir un sueño, verlos despertar en el aspecto social, al lograr aceptar mucho más a sus compañeros, logrando escuchar más y mejor, todo para su crecimiento personal y en pro de mejorar la convivencia de todo el grupo, es algo muy gratificante para uno como profesor y también para los padres que nos acompañaron”, puntualizó.



















