
El narrador raizal Israel Jackson Archbold presentó su más reciente producción titulada “San Andrés una isla suigéneris”, una obra que, según sus palabras, ofrece una descripción bromista y con un toque de ficción sobre hechos y situaciones insólitas, inusuales y extrañas que solo ocurren en la isla.
Cabe destacar que esta es la producción número trece de su prolífica carrera literaria, la cual se presentó el pasado 9 de septiembre en San Andrés, durante una programación cultural realizada en el salón cultural del Banco de la República.
EL ISLEÑO dialogó con Israel Jackson Archbold, quien tras el lanzamiento de su obra destacó el homenaje a la cultura y costumbres isleñas, relató su investigación sociológica de tres meses y compartió anécdotas sobre la inspiración que lo llevó a escribir este libro.
¿Cómo le fue en el lanzamiento de nueva obra?
Gracias a Dios y gracias también a mis seguidores y lectores, hubo una presencia significativa de personas que estuvieron participativas y dinámicas en la presentación. Hubo mucha interacción por parte de los asistentes, y de verdad me sentí muy contento al ver la positiva respuesta que tuvo.
Hablemos del libro: ¿por qué el adjetivo “suigéneris”?
Este libro es un homenaje que quise rendirle a San Andrés: a su cultura, a su tradición. Le debo mucho a esta isla en sentido de agradecimiento. Lo escribí para resaltar aquellos aspectos únicos que la identifican: sitios emblemáticos, lugares especiales, cosas no comunes que hacen que sea una isla suigéneris, única en el mundo.
En él se plasman todos esos detalles que la hacen diferente y que dicen: “This is San Andrés”. Me sentí muy satisfecho, porque un tratado como este nunca se había hecho. Tiene un estilo narrativo y descriptivo, con una lectura graciosa, con mucha “pimienta”, espero que muy agradable para los lectores.
Fue producto de una breve investigación social que realicé durante tres meses en todos los rincones de esta isla de 27 kilómetros cuadrados, que guarda sus secretos y su encanto. Todo está descrito aquí de manera sencilla y amena. Busca ser un aporte al legado cultural de nuestra isla.
En el proceso de investigación ¿hubo alguna anécdota o hallazgo que recuerda especialmente?
Lo que más me llamó la atención fue una casita pequeña, en que percibí mucho cariño. Se observaba un gran amor en su interior y fue precisamente lo que me inspiró a comenzar esta labor. Ahí dije: “voy a hacer una investigación alrededor de estos detalles, para convertirlos en una lectura agradable para quienes aún no conocen estas costumbres suigéneris”.
¿Cuál es la reflexión final?
Es un aporte a la cultura de nuestra isla, también desde el punto de vista académico y narrativo. Aspiro a que la gente la lea, se divierta y que conozca un poco más sobre San Andrés y sus costumbres.



















