
La lideresa isleña Kimberly Torres dio a conocer que, a cuatro años de instalado al Consejo Departamental de juventud, se logró avanzar en temáticas como el empleo, la educación y la seguridad, siendo esto un derrotero que se espera continuar próximamente._Entrevista.
¿Cuáles han sido los principales hitos de su gestión como Consejera?
Dentro de mi liderazgo como Consejera de Juventudes traté de llevar con orgullo y determinación la voz de los jóvenes isleños a todos los escenarios de decisión nacional.
Hay muchos frentes de trabajo, sin embargo, puedo destacar algunos como la focalización de becas universitarias para carreras de educación superior, beneficiando a más de 40 jóvenes del Archipiélago durante 2 periodos consecutivos; igualmente, puedo mencionar la inclusión de propuestas del territorio insular en planes y políticas públicas juveniles a nivel nacional.
Por otra parte, pudimos llevar oportunidades a lugares donde pocas veces se llega: los centros penitenciarios. Trabajamos con la población privada de la libertad, los formamos y motivamos a salir adelante.
También, participamos en sesiones conjuntas en el Congreso de la República donde alzamos nuestra voz y demostramos que los jóvenes y isleños no permitimos la instrumentalización, sino que tenemos convicciones muy claras acerca de lo que queremos.
¿Cómo fue la relación con los colegios?
Este es un punto significativo, en el que, a pesar de que nunca se había hecho, articulamos liderazgos existentes en las instituciones educativas y tratamos de dotar a los estudiantes con herramientas para que puedan ejercer una verdadera gobernanza.
En la esfera nacional, en conversaciones muy fructíferas, plasmamos las problemáticas principales que hay dentro del Departamento y planteamos propuestas concretas sobre alguna solución, como políticas públicas o estrategias que puedan promover tanto la participación, educación, empleabilidad y el fortalecimiento cultural dentro del territorio.
¿Cuáles han sido los retos como consejera de Juventudes?
Inmediatamente nos posicionamos nos encontramos con una barrera grande que fue el tema de la voluntad política que había dentro de la administración local en esos momentos, lo que incluso frenó nuestra actividad como Consejo por casi un año y medio.
Como colectivo nos tocó esperar algún tiempo, ya que siempre estuvimos un poco apartados de la agenda, lo que no nos permitió incidir en la construcción de las agendas juveniles de las islas: no había creación de política pública de juventud.
¿Cuál es esa propuesta en materia de seguridad?
Es la creación de una mesa técnica de seguridad en que los principales actores seamos los jóvenes; yo creo que hay una mayor afinidad entre nosotros como grupo etario y podríamos entrar directamente a conciliar, a saber, cuáles son las necesidades que se tienen para cortar los ciclos de violencia.
¿Qué viene para usted?
Quisiera acotar que para mí ha sido todo un honor servir a la juventud del Archipiélago: abrir posibilidades donde antes no teníamos representación. Ahora, me centraré en preparar a las nuevas generaciones para que continúen con el legado que construimos y mantengan viva la lucha por la dignidad, tratando de asegurar la defensa de los derechos de los jóvenes y las oportunidades para cada rincón de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.



















