
El coronel Jorge Mendoza Lizcano, comandante de la Policía San Andrés anunció una serie de capturas tras varios hechos de violencia que alteraron con intensidad el orden público y la tranquilidad en la isla.
El hecho más reciente correspondió a la muerte del ciudadano Juan David Oquendo Arias de 26 años, tras un ataque a bala en inmediaciones del edificio La Cascada, ubicado a dos cuadras del aeropuerto internacional Gustavo Rojas Pinilla.
El joven fue atacado por dos sujetos que se desplazaban en una motocicleta, quienes le propinaron seis disparos. La víctima fue trasladada al Hospital Departamental a donde llegó sin signos vitales.
Al respecto, Mendoza Lizcano dijo que el sujeto había participado en una riña horas previas a su ataque y además que un mes antes, había sido capturado por el delito de lesiones personales.
“El agresor de Oquendo Arias ya se encuentra identificado y se le hace el llamado para que se entregue voluntariamente”, indicó el comandante.
Intolerancia
De otro lado, el alto oficial relató los hechos que ocurrieron en el sector de ‘Las Tablitas’ el domingo 20 de agosto, cuando se presentó una gresca entre uniformados y vecinos del sector que participaban de una celebración amenizada por un ‘pick up’.
Mendoza Lizcano dijo que “los uniformados acudieron al llamado de la comunidad que denunciaba música a alto volumen. Cuando se terminó la mediación para que el equipo alto parlante fuera apagado, en la retirada de los policías éstos fueron agredidos con objetos contundentes”.
Lo anterior tuvo como resultado cuatro patrulleros lesionados y dos habitantes del sector heridos con arma de fuego, debiendo ser ingresados todos –uniformados y civiles– al Hospital Departamental.
A uno de los patrulleros le fue hurtada su arma de dotación, siendo recuperada horas más tarde y lográndose la judicialización del responsable de este hecho y de dos personas más, por violencia contra servidor público.
Consumo embriagante
“Lo que estamos viendo con este tipo de reuniones en la mayoría de los casos –dijo el comandante de la Policía– es una abierta venta de bebidas embriagantes. Los policiales median con la población para que las medidas del Código de Convivencia sean acatadas de la mejor manera, pero de ningún modo se está negociando o se está dando permiso para el funcionamiento de los llamados ‘pick ups’ “, aclaró el coronel.
“Le decimos a la comunidad que la Policía continuará con estos controles y que no vamos a permitir agresiones a ningún servidor público, no solamente uniformados. El llamado a la comunidad es a realizar sus celebraciones a puerta cerrada, en lugares adecuados y no en el espacio público; esto normalmente origina riñas y posteriormente lesiones, que llegan incluso al homicidio”, concluyó Mendoza Lizcano..



















