
Otra celebración más del Día Internacional de la Mujer en plena campaña electoral a la presidencia del país, y vendrán, como siempre, los anuncios, los informes, los resultados, las investigaciones exhaustivas; se conocerán nuevos casos sobre la violencia de género y ya. A pesar de los grandes avances de la Ley 1761 (Rosa Elvira Cely), el problema no cede.
Opinión







Por años líderes raizales han querido dialogar con Nicaragua en relación a las aguas, pero no los han dejado. Deberían tener vía libre para hacerlo, aunque toda decisión deberá ser refrendada por nuestro gobierno que no ha aprovechado la cercanía, la comunicación fluida y el ‘goodwill’ que el liderazgo raizal disfruta con el gobierno de Nicaragua, algo de raíces históricas.
Esta convicción de fe nos la recuerda el Papa Francisco en su primera exhortación apostólica: “La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría”.
La verdad es que San Andrés ha caído en un rápido y oscuro laberinto, progresivo, y aparente irreversible proceso de decadencia, en todos los sentidos, y ante el cual nuestros famosos políticos del día, y anteriores a estos también, aparecen cegados debido a la mirada obsesiva, y equivocada, de unos intereses contrarios a los reales del pueblo. Estamos en crisis.













