La muerte de Luz Marina Livingston Bernard, ocurrida el 9 de octubre en las aguas de Fresh Water Bay, conmocionó al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y al país entero. Su partida, rodeada de circunstancias aún sin esclarecer, se convierte en un hecho que exige atención urgente. No basta con lamentar su ausencia; es necesario transformar el dolor en memoria, reflexión y acción concreta.
Opinión








Me cuesta que me respondan con dos piedras en la mano. De un tiempo para acá, algunos parecen perturbados por la violencia, la desesperanza y la estrechez del territorio. ¿Qué tuvo que pasar para que lo único que quedara fuera la violencia?











