En 1973, dos psicólogos de Princeton (USA) quisieron probar si la compasión dependía de la fe o del tiempo. Reunieron a estudiantes de teología —gente formada para hablar de bondad— y los mandaron a otro edificio a dictar una charla. A unos les dijeron que hablarían sobre la parábola del Buen Samaritano; a otros, sobre cualquier tema.
Opinión






La muerte de Luz Marina Livingston Bernard, ocurrida el 9 de octubre en las aguas de Fresh Water Bay, conmocionó al archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina y al país entero. Su partida, rodeada de circunstancias aún sin esclarecer, se convierte en un hecho que exige atención urgente. No basta con lamentar su ausencia; es necesario transformar el dolor en memoria, reflexión y acción concreta.













