
En los últimos meses se han producido revueltas sociales en diferentes países latinoamericanos, cuyas causas se atribuyen a la acumulación de frustraciones ciudadanas sobrevinientes de rígidas políticas económicas que encarecen el día a día de millones de personas, que ahora enfrentan con decisión a los gobernantes y exigen cambios sustanciales que mejoren su calidad de vida.























