
Más de ocho toneladas de residuos hospitalarios fueron evacuados ayer ante el requerimiento de la procuradora en lo Judicial, Agrario y Ambiental, Sara Pechthalt, que instó a la gobernadora Aury Guerrero Bowie y a los gerentes del hospital Amor de Patria y de Caprecom, a desocupar estos desechos generados en la operación del centro asistencial.
En el requerimiento se establecía que se realice de inmediato la evacuación de los residuos hospitalarios almacenados en el centro de salud hace más de cinco meses, período en que se estimaron acumulados alrededor de diez toneladas de estos desechos.
Historia de nunca acabar
Este problema se viene arrastrando por años a raíz del rechazo por parte de los moradores de algunos sectores de la isla, donde se intentó instalar por parte del ente territorial un horno incinerador para dichos residuos.
Los habitantes de Schooner Bight y El Bight, entre otros, no aceptaron el horno por los efectos contaminantes que este potencialmente generaría.
Actualmente está en etapa de selección y contratación un dispositivo de última generación que sería apostado en el mismo hospital.
Sin embargo, esta vez despertó el interés del Ministerio Público la desatención a este delicado problema que fue motivo de intensas polémicas y que venía siendo atendido meticulosamente -y bajo estrecho acompañamiento de la propia Procuraduría- por la oficina de Gestión Social del gobierno anterior.



















