Es lógico que suprimir el subsidio a la energía en San Andrés es inconveniente en estos momentos. El alza en las tarifas que esto conlleva destrozaría la economía local. Por lo tanto hay que actuar rápido para evitar la inminente debacle.
Empero, yo pensaría que no es la única batalla que se debe librar. Hay que asumir el reto de transformar el modelo actual de generación eléctrica. El acceso a la energía renovable de menor costo no debe tardar más de lo que ya ha tardado. El archipiélago no puede continuar sin intentar la búsqueda, en serio, de otras formas de producción de energía que sean amigables con el ambiente, tal como lo hace ya el 19 por ciento de la población mundial.
De manera que sería muy provechoso para este propósito que el gobierno departamental y la comunidad en general, no deje pasar por alto la ocasión perfecta que representa esta coyuntura para tomar la iniciativa al respecto. Es la hora de comprometer al Estado colombiano en la tarea de elaborar un Plan que le permita establecer qué clase de sistema de generación eléctrica le sirve mejor a las islas.
Ya es tiempo de un verdadero cambio de conciencia sobre el particular, no más diagnósticos. Hay que hacerle entender al gobierno central que se hace tarde para actuar. Adoptar la energía eólica, solar, hídrica, o geotérmica, es el paso que debe dar la humanidad para morigerar el efecto nocivo sobre el planeta que causa el uso inmoderado de los combustibles fósiles, según los expertos sobre cambio climático. De lo contrario la vida moderna como la conocemos se tornaría insostenible.
Sería bueno, entonces, que en una próxima reunión entre la gobernadora Aury Guerrero y el ministro de minas Mauricio Cárdenas, la cual tiene que llevarse a cabo antes de los tres meses de plazo dados para realizar el desmonte del subsidio, se ventile el tema con la debida formalidad.
Y no la deben acabar hasta que haya visto la luz un verdadero compromiso oficial de parte y parte que le cabida a la idea de convertir a San Andrés y Providencia en un polo de desarrollo ambiental y turismo sostenible con base en una concepción diferente en la materia, como lo reclama a voz en cuello su condición de Reserva de la Biosfera.
COLETILLA: “Los salvajes sólo tienen lo que es necesario tener. En cambio los hombres pretenden siempre más de lo necesario”





















