El primero de febrero de 1912, hace 100 años, Francisco Newball Hooker fundó el ‘Searchlight’, primer periódico del que se tenga constancia histórica y memorial en San Andrés, Providencia y Santa Catalina; faro iluminador -como su nombre lo indicaba- de la gesta patriótica de esos tiempos, cuyo objetivo estratégico primordial fue la autonomía regional.
Su primer editorial -publicado aparte en esta edición-, redactado bajo el elocuente titular de ‘El propósito de este periódico’, daba cuenta ya de la necesidad imperiosa de emancipar al archipiélago de los destinos de la Gobernación de Bolívar, de cuyas directrices dependía como Provincia de Providencia, nombre que entonces identificaba a esta región insular.
En efecto, los patricios isleños de los albores del siglo XX vislumbraban con claridad la conveniencia de ligar sus intereses económicos, políticos y sociales, directamente a la Capital de la República, sin intermediarios. Sin hacer escala en la burocratizada y convulsionada Cartagena de Indias, demasiado ocupada en sus propios problemas y los de sus municipios cercanos.
Fue un debate profundo y prodigioso el que se abrió a la luz del Searchlight, que tuvo, como era de esperarse, sus contradictores; especialmente en la capital de Bolívar y también en Bogotá, en donde miraban -como siempre- de reojo y con desconfianza las legítimas aspiraciones de autonomía regional, confundiéndolas con el fantasma del separatismo y la secesión.
Francisco Newball Hooker llevó adelante esta causa, orientó la discusión y aportó lucidez a propios y extraños en donde había confusión o desconcierto.
El Searchlight fue portavoz del propósito insular y sus fundamentos se oyeron en todas las tribunas hasta llegar al propio Congreso de la República, que el 26 de octubre de ese mismo año, finalmente le dio la razón sancionando la Ley 52 de 1912 que creó la Intendencia de San Andrés y Providencia, dando vida institucional a una nueva forma de gobierno en las islas.
Ese fue, en síntesis, el legado patriótico y libertario de Newball Hooker y sus correligionarios. Y ese también fue el designio iluminado de Searchlight, el primer periódico de las islas.





















