
Recientemente, la isla fue testigo de un lanzamiento que combina ciencia, seguridad aérea y una sensibilidad artística conmovedora. Se trata de la nueva Guía Oficial de Aves del Aeropuerto Internacional Gustavo Rojas Pinilla, y su Gestión de Riesgo para la Prevención del Peligro Aviario y de la Fauna, (GERPAF).
Un proyecto donde los niños de nuestras islas se convirtieron en los principales cronistas de un fenómeno tan hermoso como complejo: las aves migratorias y su interacción con nuestro Aeropuerto Internacional ADZ.
Si alguna vez han visto el documental 'Nómadas del Viento', entenderán la magia del viaje transcontinental de las aves. Pero esta versión es "Made in San Andrés". Y todo sucedió en Priti Ai Hous, el oasis de la cultura isleña en la vía San Luis.
A través de la fotografía y la observación minuciosa, nuestros niños capturaron la esencia de esas especies que, en su ruta por el Caribe, ven en nuestra isla un refugio temporal. Más que fotos fue una gestión de seguridad compartida. Lo fascinante de este evento fue entender cómo la Aeronáutica Civil está transformando la gestión del riesgo aviario.
En lugar de ver a las aves como un simple obstáculo para las turbinas, la comunidad educativa y las autoridades aéreas han decidido conocerlas a fondo para minimizar riesgos. Con reconocimiento y fotografía, los niños aprendieron a identificar las especies migratorias, capturando con sus lentes la belleza de estas aves. Este conocimiento es la base para prevenir incidentes en pista.
La Gestión de Riesgo con Conciencia, se desenlaza con la guía enseñándonos que la seguridad aérea no solo depende de radares, sino de entender los ciclos de la naturaleza. Al involucrar a los niños, la Aerocivil asegura que las futuras generaciones de isleños sean guardianes del cielo. Generando un puente entre naturaleza y tecnología.
Fue así como el evento demostró que es posible que el desarrollo aeronáutico y la biodiversidad coexistan en un territorio tan frágil y especial como el nuestro. Ver los trabajos fotográficos de los pequeños fue como ver un mapa vivo de nuestras rutas aéreas naturales.
Seguridad y sensibilidad
Cada imagen es un recordatorio de que, mientras los aviones aterrizan con pasajeros y sueños, miles de aves cruzan nuestro espacio aéreo siguiendo instintos milenarios. Como isleño, me llena de orgullo ver que la seguridad de nuestro aeropuerto se gestiona con esta sensibilidad.
Esta guía no es solo un documento técnico; es un pacto de respeto entre el hombre y el ave, redactado por quienes heredarán nuestro cielo.
Este proyecto adquiere una relevancia aún mayor cuando recordamos que Colombia es el país con la mayor diversidad de aves en el mundo, superando a naciones como Perú o Ecuador por un margen considerable. San Andrés funciona como un punto intermedio vital en esas rutas migratorias que atraviesan nuestro territorio.
La importancia de esta guía y el trabajo de los niños radica precisamente en esa gestión proactiva: no se trata solo de admirar la belleza natural, sino de prevenir tragedias. Evitar que un ave —ya sea una garza, un manawar, una paloma o una maría mulata— impacte un motor es una prioridad absoluta para la seguridad operacional del Aeropuerto Rojas Pinilla, garantizando que los vuelos de nuestros residentes y turistas lleguen seguros a destino.
¡Un aplauso a la Aerocivil, su equipo y a nuestros pequeños fotógrafos por enseñarnos que, para volar seguro, primero hay que saber observar!



















