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La incertidumbre y la confianza

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SANABRIA.OBISPOHemos llegado al cuarto domingo de Adviento, a la puerta del misterio del nacimiento del Hijo de Dios. Hemos venido haciendo el ejercicio de descubrir cómo actúa Dios, y sabemos que Él se mueve de manera libre e insospechada. Jesús decía alguna vez a Pedro, “tú piensas como los hombres, no como Dios”. No pretendamos forzar a Dios para que piense como nosotros, ajustemos los nuestros a los de Él.

Descubramos cómo Dios desgrana verdades fundamentales en nuestras incertidumbres existenciales. Fe y vida son un matrimonio inseparable. La fe se hace vida, y vida recibe luz desde la fe. Es un bello contraste entre la confianza y la incertidumbre.

Cuentan que una intelectual progresista e incrédula pronunció cierta vez una conferencia en la cual trató de demostrar que Jesucristo nunca había existido y que era más bien un personaje de leyenda, fruto de mentes calenturientas. Cuando concluyó su exposición un hombrecito sencillo se levantó de entre los asistentes y tomando la palabra contó lo siguiente:

Ninguno de ustedes me conoce. Yo en otro tiempo era un bebedor y drogadicto. Mi vida y la de mi familia se había convertido en un infierno. Los Alcohólicos Anónimos se ocuparon de mí y trataron de recuperarme por todos los medios, pero todo fue inútil. Hasta que un día, por medio de un voluntario de una ONG conocí a Jesús.

Y ese tal Jesús, que para usted -señora- es una quimera, me curó. ¿Cómo es posible que instituciones y asociaciones de todo tipo hayan fracasado conmigo y al entrar en contacto con Jesús se haya producido el milagro de mi transformación? Según usted ¿cómo puede producir tales efectos lo que no existe? Y en la sala se produjo un significativo silencio.

Las lecturas de hoy destacan a dos personajes que enfrentan situaciones de vida, difíciles y adversas, que les generan grandes incertidumbres. Uno es el rey Ajaz, y el otro es José el esposo de María. Ambos necesitan verdades que iluminen sus dudas y apoyos que sostengan sus proyectos de vida.

Comencemos hablando de Ajaz rey de Israel; su monarquía enfrenta la amenaza de los reyes de Damasco y Samaría que quieren quitarle el trono, pero también puede pactar apoyo en el imperio poderoso y terrible de Asiria. La incertidumbre invade al rey que no sabe qué hacer, si dejarse quitar el trono o aliarse con el gran imperio, a sabiendas de que las consecuencias de una u otra opción, van a ser muy fuertes para el pueblo.

Es ahí cuando el profeta, lleno del Espíritu de Dios le propone: “Pide un signo al Señor, tu Dios: en lo hondo del abismo o en lo alto del cielo”, a lo que se niega el rey. Pero Isaías insiste: “Pues el Señor, por su cuenta, les dará un signo. Miren: la virgen está encinta y da a luz un hijo, y le pondrá por nombre Enmanuel” (Cfr Is 7, 10 – 14). Lo que Isaías propone es que ni se alíe ni se deje invadir, sino que confié en Dios y dé la batalla con gallardía.

¿Quién es la mujer que está en cinta? Es la joven esposa de Ajaz, que dará a luz a Ezequías, quien será un rey justo, conocido por su ferviente reforma religiosa, y porque confió en Dios y logró hacer frente a la invasión asiria. La promesa de cumplió, y quedó demostrado que la confianza que salva no está en seres humanos por poderosos que sean, sino en el Enmanuel.

Ajaz, en medio de sus incertidumbres, descubrió una verdad fundamental: Dios es el Enmanuel. En las horas difíciles hay que sacar a relucir la fe. La fe de Ajaz y la de su pueblo es ahora una fe más madura, porque deciden vivir íntimamente centrados en el Señor.

Gran enseñanza para nosotros: en momentos de intemperie, de duda, se requiere que desnudemos nuestro corazón y sepamos esperar en Dios. Cuando necesitemos ayudas de otros, podemos tomar alguna de estas opciones: vender el alma al diablo aliándonos con apoyos nada santos provenientes de los poderosos; cruzarnos de brazos y tratar de sobrevivir sin grandes contratiempos; o acudir al Enmanuel, a sabiendas de que eso es suficiente para enfrentar y superar lo que venga.

El otro personaje es José que enfrenta una situación muy difícil; María estaba desposada con él y, antes de vivir juntos, resultó que ella esperaba un hijo por obra del Espíritu Santo (Cfr Mt 1, 18 – 24). José vive un estado de angustia Las incertidumbres lo atormentan, son espinas que desangran su corazón. María es una joven intachable, cumplidora de la ley, alegre, sencilla, sin mancha. ¿Cómo es posible que me suceda a mí tal cosa? ¿Cómo es posible que la ilusión se haya vuelto gris? ¿Qué sentido tiene ahora la vida, luchar, seguir?

En esta situación tiene que sacar a relucir la confianza en María; ella es una mujer buena que vale la pena; pero él tiene que vencer su orgullo masculino y hacer un voto muy grande de confianza en ella. Es necesario aprender a confiar sobre todo en las personas del círculo más íntimo, porque nos necesitamos mutuamente.

Pero José tiene que resolver otro enigma, el del hijo que ella lleva en su vientre. Aquí aparece otra verdad fundamental de nuestra fe acerca del Misterio de Dios. José descubre la naturaleza divina del niño, la creatura viene del Espíritu Santo. San Pablo lo dice claramente a los romanos: Ese niño “fue prometido por sus profetas en las Escrituras Santas y se refiere a su Hijo, nacido de la estirpe de David según la carne, constituido Hijo de Dios en poder según el Espíritu de santidad por la resurrección de entre los muertos: Jesucristo nuestro Señor” (Rom 1, 1- 3).

Al descubrir que ese niño es Hijo de Dios, también José descubre su misión: ser custodio, protector y guarda de los tesoros de Dios, de la integridad del hogar de Nazaret. José entiende que este Hijo viene de parte de Dios para traer la salvación. Jesús es el único que nos ayuda a resolver los grandes desafíos de la vida, basta dejarlo ser Enmanuel, Dios con nosotros.

Creo Señor que sabes que enfrentamos grandes incertidumbres, ayúdanos a descifrarlas poniendo nuestra fe en ti, que eres el Enmanuel.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. EL ISLEÑO no responde por los puntos de vista que allí se expresan.  

Última actualización ( Domingo, 21 de Diciembre de 2025 03:27 )  

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