
La historia de la colonización - colombianización, del Archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, expresa el itinerario de la concentración y centralización de un poder económico, político y cultural ajeno a la cultura isleña, que ha desplazado saberes, tecnologías locales de producción de alimentos, y medicinas tradicionales, así como sus formas de organización social.
El modelo agroalimentario que se impuso en San Andrés y en menor medida en la isla de Providencia, ha dependido de la importación de alimentos, muchos de ellos ultraprocesados, desde el centro del país y de fuera, de commodities agrícolas, que amenazan la producción local raizal en beneficio de intereses de grandes cadenas hoteleras, y supermercados, configurando una dieta que beneficia las preferencias alimentarias de turistas y extranjeros (Gutiérrez, 2019).
Al mismo tiempo, los conocimientos ancestrales de producción, intercambio y preparación de alimentos, fueron y son compartidos con los pueblos del complejo cultural anglo-africano y de habla creole de todo el Gran Caribe y en especial de la antigua Mosquitia, (Honduras y Nicaragua caribeñas), Costa Rica, Panamá, así como de Jamaica y gran número de islas del Caribe durante más de 400 años.
El conocimiento ancestral sobre la agrobiodiversidad está también asociado a la cocina tradicional del archipiélago, que es patrimonio cultural inmaterial de la nación, como conjunto de manifestaciones que dan sentido y pertenencia al pueblo raizal. El patrimonio (semillas, instrumentos, objetos de cocina, arquitectura ancestral, patios “backyards” y espacios culturales comunes expresan los usos, conocimientos, expresiones y técnicas de un pueblo (Márquez, et al (2016): pp. 18) cuya soberanía alimentaria se convierte en un aspecto fundamental en la lucha histórica que comparten los pueblos del Gran Caribe por la autodeterminación y el reconocimiento de su cultura ancestral
Encuentro para la vida
El Primer Encuentro de Agriculturas para la Vida del Gran Caribe y el Tercer encuentro de la Red Comunitaria de Agriculturas Para la Vida, realizado entre el 02 y el 06 de agosto, fue un espacio de diálogo y convergencia que permitió visibilizar, fortalecer y compartir las experiencias de los pueblos caribeños, defendiendo la vida y estrechando los lazos culturales entre las comunidades del Gran Caribe, provenientes de Virgin Islands, Cuba, Puerto Rico y Honduras entre otros.
Buscando construir una agenda regional de los pueblos cuyo eje fue la soberanía alimentaria, la mitigación climática y la justicia social este encuentro liderado por la organización local R-Youth, con el apoyo de varias redes como Stronger Caribbean Together, Pastoral Social, Salt Watta Roots, Fondo Acción y el Ministerio de la Igualdad, entre otros, aspira a generar una plataforma de cooperación regional que trascienda fronteras y promueva el aprendizaje colectivo.
Este espacio reunió más de 100 participantes, incluyendo agricultores, campesinas y campesinos, representantes de organizaciones comunitarias raizales e indígenas, jóvenes líderes, mujeres y aliados nacionales e internacionales, con el objeto de crear un espacio de encuentro e intercambio de conocimientos y saberes entre los pueblos del Gran Caribe para compartir experiencias entorno a la soberanía alimentaria, la mitigación climática y las luchas por la defensa de sus territorios.
Se realizaron actividades de diálogo de saberes como espacios de intercambio de experiencias entre campesinos, círculos de palabra y talleres prácticos, entre las comunidades rurales y talleristas inscritos, enfocadas en temas como regeneración de suelos, conservación de semillas, manejo del agua y tecnologías sociales.
Se presentaron experiencias como la finca La Liliana en Camaguey en Cuba, con sus sistemas silvopastoriles, de cultivo de agrobiodiversidad y manejo del agua, donde los niños celíacos realizan talleres, intercambian sus experiencias y aprenden sobre la alimentación buena, limpia y justa para todos, teniendo en cuenta el necesario cuidado de la naturaleza.
Se realizaron recorridos y visitas de campo para conocer experiencias locales de agrobiodiversidad isleña, como la granja autosustentable de Inés Celis Steele, donde aprendimos técnicas de cultivo, manejo de suelos y sombrío para las siembras, alternativas recolección y reciclaje de agua, y variedad de formas de producción de compostaje. También visitamos la Biofábrica de Raizal Youth, para la transformación de productos locales, que provienen de la diversa agricultura Kriol en San Andrés Islas.
También se realizó un mercado Cultural y Campesino que permitió intercambiar productos locales, semillas y plantas medicinales, base esencial de las culturas locales que hay que preservar, así como la cultura alimentaria y medicinal de las comunidades campesinas y locales. Participamos, asimismo, en actividades culturales de Integración de manifestaciones culturales del Caribe como el Rondón del pensamiento, concierto de música y danza, así como en la marcha del día de la Emancipación Raizal, como parte esencial del intercambio. Y se socializaron los acuerdos y propuestas para continuar tejiendo la Red.
Manifiesto Caribe y propuestas
En este espacio también se presentó el manifiesto de la red “Stronger Caribbean Together Network: Regional Resistance to Disaster Capitalism and a Decolonial Approach to Resilience in the Caribbean”, que coordina la profesora Pat Northover de la Universidad de West Indies en Jamaica. (https://strongercaribbeantogether.org/2024-manifesto) y entregamos algunas cartillas sobre Agrobiodiversidad en el Archipiélago, a las agricultoras de San Andrés como resultado del proyecto: Re-construyendo autonomías alimentarias, semillas tradicionales y practicas ancestrales en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina realizado entre Agro-Providencia y Universidad Nacional en 2023.
Se desarrollaron reflexiones colectivas para definir compromisos y estrategias de continuidad, integrando las voces de todos los participantes, y estas fueron algunas de las conclusiones del grupo del Gran Caribe en el encuentro de Agriculturas para la vida.
Se propuso realizar un calendario territorial y reconstruir la memoria de las semillas:
• Identificar las prácticas agrícolas según estaciones y condiciones climáticas locales, incluyendo los impactos del cambio climático.
• Registrar qué se está plantando, dónde y en qué momentos del año.
• Documentar las semillas disponibles y las que han desaparecido, describiendo sus características, usos y cómo han contribuido a la resiliencia territorial.
• Recuperar y preservar memorias ancestrales asociadas a las semillas y a las prácticas agrícolas, entendiendo que cada semilla lleva una historia de resistencia y adaptación.
• Establecer un Día de Acción Espiritual por los demás territorios del Caribe, como expresión de conexión, solidaridad y reciprocidad.
También se propuso firmar un Memorando de Entendimiento para fortalecer la cooperación entre agricultores de las islas del Caribe y sus zonas costeras para intercambiar conocimiento, tecnologías, experiencias y estrategias sustentadas en desarrollos agrícolas resilientes en ambientes caribeños.
Se planteó definir criterios claros que diferencien los roles de aliados estratégicos (ONG, academia, organismos multilaterales y Estado), como facilitadores y acompañantes del proceso, respecto del rol central de campesinos y agricultores, quienes deben guiar la agenda y la toma de decisiones, encuentros y espacios de diálogo. Se propuso la metodología campesina a campesino, y priorizar la voz de quienes son los promotores de las agriculturas para la vida.
Por último se revalidó defender la justicia del lenguaje en todos los espacios de la Red mediante traducción simultánea al inglés, español, creole u otros idiomas requeridos, lo que permitirá asegurar la participación equitativa de todos los territorios y actores.
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(*) PHD Ciencia Política, Profesora Asociada Departamento de Ciencia Política, Coordinadora Grupo de Investigación Derecho y Política Ambiental, Facultad de Derecho Ciencias Políticas y Sociales. Universidad Nacional de Colombia, Miembro Grupo Ecologías Políticas desde el Sur Abya-Yala, (CLACSO).
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