
La organización viene impulsando a negocios locales que son parte de una de sus convocatorias y que trabajan por la recuperación de los ecosistemas, preservación de las especies endémicas y conservación de los saberes tradicionales.
Las acciones se enmarcan en el proyecto ´Bioeconomía y Acción por el Clima´, financiado por la embajada de Suecia y que tiene como objetivo principal reducir la fragilidad climática y financiera de la población más vulnerable del país, al tiempo que se reducen las emisiones de gases de efecto invernadero.
En San Andrés, se invitó a los colectivos sociales con el fin de participaran de esta oportunidad en las cuatro líneas que se tienen en la estrategia: adaptación de sistemas agroalimentarios, infraestructuras escolares y comunitarias, conservación y restauración de cuencas y ecosistemas costeras y, por último, preparación de niñas y mujeres ante el calentamiento global.
En este momento, el Fondo se viene articulando con dos actores insulares: Fundación Providence y Raizal Youth, las cuales han sido parte de este proceso y adelantan esfuerzos enfocados en los pilares de la convocatoria.
Los beneficiarios ya se encuentran en etapa de ejecución de sus iniciativas, recibiendo acompañamiento y monitoreo constante para que puedan desarrollarse con normalidad y para los habitantes de San Andrés y Providencia.
Lo anterior se realiza bajo una perspectiva de protección de los niños, niñas y adolescentes bajo el concepto de derechos humanos, entendiendo su importancia y valía para el futuro del Archipiélago.
Empoderamiento de las bases
La intención también se engloba en el empoderamiento de los miembros de este ejercicio, permitiendo que sean parte activa de cada una de las actividades y apuntando a dejar una capacidad instalada que dé la posibilidad de responder ante los requerimientos en materia ecosistémica que se presenten en el archipiélago de San Andrés, Providencia y Santa Catalina.
Recientemente, Alexander Castaño, asistente de educación y ambiente del Fondo Acción, visitó las islas para conversar con los colectivos raizales para conocer de primera mano cómo implementan sus movimientos con el público local.
“Adelantamos un apoyo integral. A nosotros nos interesa que se tengan las herramientas para poder cambiar las realidades, en especial de la población con la que laboramos. Queremos generar reflexiones internas en torno a una gobernanza climática presente en los territorios”, dijo Castaño.





















