
La Organización de las Naciones Unidas (ONU), a través de la Corte Internacional de Justicia (CIJ), dictaminó que los países tienen la obligación de actuar contra el cambio climático y que la posible falta de acción constituye una violación del derecho internacional._Fundamentos._(Foto archivo CEW)
Esta decisión, basada en el principio de "debida diligencia", establece que los estados deben prevenir daños significativos al medio ambiente, incluyendo el sistema climático, y cooperar para lograrlo. El fallo de la CIJ reconoce claramente al cambio climático como un riesgo vital y existencial.
No en vano, la corte ha calificado el cambio climático como una amenaza "universal y existencial" que requiere acción inmediata y un compromiso con carácter de obligación de los estados.
En síntesis, dictamina que los estados tienen el deber de prevenir daños significativos al medio ambiente, incluyendo aquellos causados por el cambio climático. Ni más ni menos.
Cooperación internacional
La CIJ también enfatiza la necesidad de desarrollar de manera clara y concertada una pujante cooperación entre los países para abordar la crisis del cambio climático con todas sus consecuencias y ramificaciones sociales y desde luego, ambientales
En tal sentido se espera que los estados tomen urgentes medidas preventivas y utilicen todos los medios a su alcance para evitar estos daños apelando a las estrategias derivadas la llamada acción climática.
El cambio climático afecta a todos los países, con consecuencias severas para los ecosistemas y las poblaciones humanas. En tal sentido la ONU ha enfatizado en la necesidad de reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para limitar el aumento de la temperatura global.
Además de reducir emisiones, es crucial que los países se adapten a los impactos inevitables del cambio climático. Se necesita una inversión significativa en acción climática, incluyendo el apoyo a los países en desarrollo para que puedan mitigar y adaptarse a sus efectos amortiguando sus consecuencias.
Acuerdo de París
Dicho acuerdo estableció en 2015 los compromisos globales para reducir las emisiones y colaborar en la adaptación al cambio climático. Los países deben actualizar sus planes climáticos periódicamente y avanzar hacia un mundo con cada vez menos emisiones netas.
La acción climática es fundamental para lograr los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) proyectados para el año 2030 en concordancia e integración con el desarrollo sostenible y sustentable de cada nación.
En resumen, la ONU y la CJI han dejado en claro que la lucha contra el cambio climático es una obligación legal y moral para todos los países, y que la falta de acción podría tener consecuencias devastadoras, incluso más allá de lo visto e imaginado hasta ahora.
(Con información de la ONU y la CIJ)





















