
Autoridades del Archipiélago dieron a conocer el proyecto con el cual se intervendrá al parque regional Old Point a través del consorcio Vial Urbano SAI en un plazo aproximado de tres meses y con el que se pretende mejorar las condiciones del lugar y convertirlo en una parada infaltable para turistas y residentes.
Servidores públicos de Coralina y la Gobernación, ingenieros, arquitectos, obreros y vecinos se dieron cita para enterarse más de esta obra que hace parte de un proyecto robusto que contempla adecuaciones en más de cinco frentes de trabajo en la isla.
En principio, se realizarán reparaciones en zonas específicas de Old Point como maderamen en malas condiciones, recuperación de pasarelas, barandas y señaléticas, aumentando la competitividad con otros sitios de atracción turística.
Es preciso añadir que este proceso se llevará a cabo bajo estrictas normas ambientales, teniendo en cuenta que la zona es cuna de varias especies de vital importancia para el territorio insular, por lo que se usarán materiales amigables con el medioambiente y se priorizará el cuidado de la naturaleza.
Cierre preventivo
Para esto, se procederá con el cierre preventivo del parque a partir de este 27 de junio para que las obras avancen a buen ritmo y sin contratiempos; para ello se instalarán vallas informativas y se demarcarán las áreas de trabajo.
Igualmente, se comunicó que se tiene pensada la ampliación de este punto, incluso considerando la construcción de un mirador, lo que ayudaría a fomentar un turismo más ecológico y de experiencia.
El costo de la iniciativa se eleva a más de 2 mil millones de pesos –añadiendo los otros proyectos paralelos– y contará con la interventoría de ´Consorcio Inter Habilitación 2024´ quienes serán los encargados, además de la ciudadanía, de vigilar que se cumplan con los tiempos y estándares de calidad.
Testimonios
Una de las voces autorizadas en esta iniciativa es la del secretario de infraestructura Cristián Cañón quien se mostró optimista ante este inicio, destacando su valía para la economía isleña.
“La idea es utilizar materiales sostenibles de la mano de Coralina. Vigilaremos que se afecten lo menos posible los ecosistemas. El cierre preventivo es necesario para garantizar la seguridad en este proceso”, dijo Cañón.
Por su parte, el director de Coralina, Quincy Bowie, dijo que se trata de una estrategia necesaria e interesante para la modernización de los atractivos naturales de San Andrés.
“Buscamos restaurar el sendero peatonal que se ha degradado por el deterioro natural de la madera y algunos hechos vandálicos que hemos tenido. Nosotros verificaremos que todo se dé de la manera correcta y que no se cometan imprudencias ambientales”, anotó Bowie.
Por último, algunos de los vecinos y veedores asistentes propusieron que estos ejercicios vayan acompañados de campañas de promoción para posicionar al senderismo entre la oferta turística del Archipiélago.





















