Habiendo dejado el mundo submarino y sus maravillosas criaturas para sumergirme en el de las imágenes y los libros, encontrándome con un sinfín de información y testimonios que marcan claras diferencias entre las islas de éste archipiélago así como también sólidas raíces y amenazas comunes.
En Providencia asombra el hábito de dejar las llaves del vehículo puestas tanto de día como de noche. Si del pasado asombra la cantidad de errores que tuvo el gobierno nacional intentando ‘colombianizar’ las islas, en la actualidad es notorio un desligue gubernamental entre San Andrés y sus ‘hermanas’: Providencia y Santa Catalina.
La fraternidad debe ser un propósito. Fortalecer la hermandad que, como navíos de la misma flota y en mismo mar, se debe tener, máxime cuando la unión no solo es de apellidos, lengua y religiones, sino también de retos y amenazas percibidas desde el orden global.
Nos encontramos en un mar Caribe que al igual que otros está sujeto a cambios por efectos de la contaminación oceánica y atmosférica, sumados a la actividad tanto local como transfronteriza y global que se nos viene pierna arriba conduciéndonos a la ‘policrisis’, la suma de todos los males.
La presencia de especies invasoras como el perico ‘carisucio’ o la ‘mariamulata’ al igual que la cochinilla y la paloma están arrinconando a especies nativas. Ni hablar de los queridos felinos que son catalogados como el mayor depredador a nivel global.
Es así como la amenaza del cambio climático –que por ‘ñapa’ abre la categoría seis en la escala de huracanes– no es solo un postulado ni mucho menos teniendo en cuenta la combinación de problemáticas globales como la mencionada ‘policrisis’, caracterizada así en el Foro Económico Mundial (Davos, Suiza) de 2023.
Una combinación de diferentes crisis en la cuales se encuentra el planeta, que nos advierte que no se resolverán conforme a lo hemos venido haciendo hasta ahora. Requiere de soluciones nacidas desde la creatividad y el ingenio, puesto que es algo que la humanidad no ha experimentado con anterioridad.





















