
El jefe de la cartera, Mikel Watson, dio a conocer que, desde la administración departamental, se mantienen las acciones para controlar este virus que, desde hace algunas semanas, ha levantado alertas en todo el territorio nacional. Fumigaciones y vacunación son las principales herramientas.
El profesional explicó que, como parte de las estrategias, se ha venido aprovechando el contexto de la Semana de Vacunación de las Américas con el fin de completar esquemas y proteger a toda la población de las islas. Durante el fin de semana, los reportes alcanzan las 800 personas vacunadas entre San Andrés y Providencia.
Los puntos para recibir la vacuna son los centros de atención primaria y el hospital departamental, desde donde se hace la invitación a la población para que se proteja y cuide su salud.
Es preciso anotar que, para esta enfermedad, se necesita una sola dosis de por vida; sin embargo, desde la Secretaría de Salud son enfáticos en que se requiere que los ciudadanos acudan al llamado y ayuden a mantener un departamento libre de fiebre amarilla.
“Hay una plataforma donde las personas pueden revisar si están vacunadas; en caso de que no aparezcan en ese registro, tendrían que hacer su proceso nuevamente para obtener la certificación”, dijo Watson.
Del mismo modo, el médico enfatizó que la normatividad sobre las contraindicaciones cambió, habilitando la vacuna para todas las personas. Para aquellos con alguna condición especial, la recomendación es verificar directamente con los profesionales si pueden recibir o no esta protección.
Por otra parte, según indicó el jefe de cartera, se estaría impulsando la fumigación casa a casa como medida para evitar la propagación del mosquito transmisor, aspecto que toma más relevancia teniendo en cuenta que, próximamente, las islas entrarán en temporada de lluvias y, como tal, el riesgo de proliferación del vector aumenta.
“Como ente territorial, estamos fumigando y controlando las larvas. A pesar de que no seamos zona endémica, tenemos el vector. Queremos que la comunidad entienda también que no solo se trata de fumigar: se pueden tomar algunas medidas desde los hogares que resultan muy efectivas”, concluyó.
Hasta el momento, no se tiene reporte de algún caso positivo de fiebre amarilla en el territorio insular; no obstante, se mantiene la alerta debido a que, al ser un sitio turístico, existe la posibilidad de entrar directamente en contacto con esta enfermedad.






















