
La Corporación Ambiental Coralina lamentó la muerte de una tortuga marina, en una playa del municipio de Providencia, a causa de la inadecuada disposición de artes de pesca. Dicha situación –recalca la entidad– es el reflejo de la afectación que causa este material en la fauna marina y silvestre, al no darle un correcto depósito final.
Con artes de pesca o ‘pesca fantasma’, la autoridad ambiental se refiere a los aparejos usados para este oficio y que quedan abandonados o perdidos en el mar y en la costa, las cuales siguen capturando especies marinas y provocando consecuencias devastadoras para el ecosistema marino y costero.
El dejar abandonadas redes o líneas de nylon produce una captura de manera no selectiva de peces, ballenas, delfines, focas, tortugas y otras especies, algunas de ellas en peligro de extinción.
Incluso, las redes ‘fantasmas’ se enganchan a las ramas de los corales, las cuales se rompen por el movimiento de las corrientes marinas. Además, generan contaminación por residuos marinos y reduce los recursos de los pescadores, que dependen de esta práctica para su sustento, amenazando la seguridad alimentaria de las islas.
En el boletín expedido por Coralina, rechaza categóricamente que algunas personas del gremio pesquero continúen dejando estos elementos abandonados, violentando la zonificación del área marina protegida e impactando negativamente en las especies del Archipiélago.
“Hacemos un llamado a la población a no dejar tirados, sobre playas y borde costero, elementos de pesca. Les recordamos que según los Acuerdos No. 021 y 025 de 2005, y 002 de 2019, establecidos por el Consejo Directivo de Coralina, se zonificó y reglamentó el uso permitido y prohibido para la pesca en el área marina protegida”, destaca el documento.




















