Algunas historias de las mujeres de mi familia me las cuentan por teléfono.
Últimamente he sido insistente con los detalles de cada una. Pregunto por la niñita fallecida ¿quiénes estaban en la casa cuando se ahogó? ¿gateaba o caminaba? ¿quién lloró? ¿quién no lloró? y si mi abuela no volvió a salir de la casa desde ese día.
A mi abuela le decían ‘Chila’. Quiero saber si aquella mañana del año 1951 se amarró el pañuelo en la cabeza y meneó el manjar blanco en la paila de cobre no con leche tibia sino con sus lágrimas. Que la casa se inundó recuerda mi madre. Que del patio brotó un entierro y agua.
Tu siempre recordando pendejadas le dice mi tía a mi mamá. Mi mamá es insistente con información sobre el registro de su nacimiento. Mi tía se llama Lucia, se escapaba a bailar salsa al centro de Cali con la gallada, movía las piernas como Amparo Arrebato. Amparo Arrebato es una canción de Richie Ray & Bobby Cruz. No mija en esta casa no ha habido tragedias. Mija es una contracción de hija.
Pero la que habla al teléfono con acento lastimero es Alzira. Estaba en la casa cuando la niñita se ahogó. Se volvió cristiana el día que se le infartó el marido. En la puerta de la cocina pegó un recorte de Romanos 7: 2 porque la mujer que tiene marido, mientras el marido vive está ligada a este por la ley; pero muerto el marido, libre es de la ley del marido.
Mercedes no tiene marido. Enloquece a los hombres con el tumbao de sus caderas. A los que la han desafiado oliendo otras enaguas les prende fuego. El último desdichado alcanzó a huir por la ventana cuando las llamas consumían el nochero y el escaparate.
Antonia era india, de pelo azabache su hermana le hacía dos trenzas largas mientras amamantaba. Dolores oyó el repicar de las campanas desde el solar de la casa. En la iglesia el sacerdote leía las promesas y mi abuela decía sí, si acepto. Mi abuela era una mujer de baja estatura, piernona y supersticiosa, encendía velones debajo del mesón de la cocina. Con el cobre del fuego, se mezcló el sueño profundo de mi madre. La desperté con gritos.






















