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Las expectativas del último fallo de la corte de La Haya

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HAROL.BUSH2Este jueves 13 de julio en La Haya los jueces de la Corte Internacional de Justicia decidirán si reconocen a Nicaragua el suelo y el subsuelo debajo de una gran porción de aguas colombianas al noreste de Archipiélago de San Andrés.

En el caso en que decidieran que sí, en dicha zona, si nadáramos estaríamos en aguas colombianas pero si pisáramos el lecho marino estaríamos tocando territorio nicaragüense.

Debido a la enorme pérdida de mar que tuvimos con el fallo de 2012, lo de ahora es sólo un posible pequeño efecto colateral y no un recuento de lo que pasó entonces.

Así las cosas, en las islas hay más expectativas por lo que pasa después de este fallo final, cuyas consecuencias son más de naturaleza internacional que local y nacional y porque se podría favorecer un acercamiento a Nicaragua para poder poner punto final a diferendo de más de 40 años y manejar mejor las consecuencias del fallo de 2012.

En todo caso, cualquier decisión tendrá repercusiones nacionales, regionales e internacionales. Nacionales porque acercará o alejará más al país a un negociación con Nicaragua. Regionales porque da inicio a una nueva estrategia de redefinición de fronteras y cooperación regional. E internacionales porque podría fijar o rechazar una jurisprudencia de reclamos de plataformas continentales más allá de 200 millas por debajo de aguas ajenas.

Tres cosas claras podemos tener. Primero, que una decisión salomónica nos irrite y nos sorprenda si cambian la jurisprudencia y retan la práctica común de naciones de no reclamar plataformas continentales extendidas en aguas ajenas, aunque igual Colombia puede seguir ignorando este fallo como lo ha hecho con el de 2012.

Segundo, cualquier decisión nos acerca más a una estrategia diplomática de negociación para hacer más manejable el desastroso fallo de 2012. Hacerlo es cuestión de tiempo porque Colombia debe atender muchos asuntos pendientes, el principal, la delimitación de todas sus fronteras con el Caribe que quedaron desdibujadas, el manejo conjunto de la protección de la reserva Seaflower y temas étnicos y de cooperación regional.

Tercero, recuperar como algo soberano lo perdido en 2012 es imposible porque Nicaragua simple y categóricamente no entregará lo ganado. Ha dicho que podría compartir algo, en particular en lo de pesca. Eso quiere decir que podemos manejar mejor lo perdido con acuerdos de cooperación y una actitud pragmática de amistad y de diálogo. Y aquí, es donde la diplomacia colombiana entra en una nueva fase.

De hecho, la Cancillería colombiana ya alistó a su diplomática de carrera más curtida en el tema y tenemos a una vicecanciller, dos embajadores caribeños y dos diplomáticos de carrera también raizales. Pero dos puntos débiles son el embajador de Colombia en Managua, quien públicamente ha simpatizado con al régimen de Managua y con ello envió una señal confusa en relación a la posición del gobierno del presidente Petro frente al diferendo. Lo más práctico sería tener un embajador raizal en Managua.

Se espera que la decisión de este jueves impulse al gobierno nacional a sentar una posición oficial. La opinión isleña apoya una negociación para hacer más manejable la nueva realidad creada en 2012.

Así las cosas, lo que esperamos ver es la continuidad del desacato absoluto o la transición hacia un desacato flexible de tipo pragmático, y si la Corte define un terreno legal para el establecimiento de plataformas continentales bajo aguas ajenas o deja que los países sigan manejando o no ello eso mediante negociación bilateral o multilateral. Veamos…

¿Desacato o no desacato?

Los isleños debemos comenzar a mirar más allá de los argumentos legales y centrarnos en los canales diplomáticos y los mecanismos de diálogo para forjar y forzar unas relaciones manejables con nuestro más cercano y vecino país, en el contexto de la realidad generada por el fallo de 2012 que podría incluir negociaciones para establecer un área de manejo común como lo que tenemos con Jamaica, o un posible canje de zonas para que Quitasueño y Serrana dejen de estar enclavados en aguas nicaragüenses y queden reconectadas al Archipiélago, asegurando la continuidad geográfica que quedó eliminada en 2012. El reciente decreto 931 del 7 de junio facilita que haya una mayor contribución de las islas en el acercamiento a Nicaragua.

Hasta un fallo desfavorable a Colombia podría generar oportunidades para ello porque los retos de una plataforma nicaragüense por debajo de nuestras aguas llevaría a la necesidad de acuerdos bilaterales. Aunque es muy poco probable ver a Nicaragua intentando sacar petróleo de allí si gana.

Pero la pregunta del millón que nos debemos hacer es si Colombia seguirá con el desacato si hay otro fallo desfavorable. Las emociones por la pérdida de 2012 podrían reflotar y justificarlas aún más si perdemos.

Por eso desde mañana Colombia tiene dos opciones: seguir con el desacato o tratar de adoptar una estrategia de acercamiento y negociación diplomática para atender las consecuencias del fallo del 2012 y de este, si las hubiere.

En ello debe conciliarse con el desastroso fallo de 2012. Las islas y los isleños lo hemos hecho y ya estamos preparados para pasar la página con una estrategia pragmática. Sabemos que toda negociación con Nicaragua dependerá del ‘goodwill’ de los dos países, y es aquí donde la comunidad raizal puede y debe jugar un papel esencial y es por eso que hemos mantenido buenas relaciones étnicas con nuestros vecinos más cercanos.

Unas islas golpeadas por el desespero y unos isleños sedientos de optimismo desean un nuevo capítulo exento de inválidos resultados. El gobierno nacional reconoció que no nos puede ignorar y ello ha permitido un ejercicio de poder étnico y regional, pero esto también es algo que debe ser aprovechado más para asegurar un desarrollo sostenible y sustentable de las islas y el avance de la cuestión étnica.

¿Certeza o no certeza?

Es importante enfatizar que Colombia va tranquilo a La Haya porque los precedentes, el derecho internacional y la práctica común la respaldan y porque no podemos perder más de nuestras aguas ni las que tenemos quedarán desconectados de las del continente. En todo caso eso no es lo que pide Nicaragua. De manera que esperemos el fallo con cabeza fría, corazón tranquilo y ánimos de iniciar un nuevo capítulo.

Va tranquila, además, porque puede seguir con el desacato y porque la generalizada práctica común de los países ha sido abstenerse de reclamar la plataforma que yace por debajo de aguas de otro país y cree que debe esto ser aceptado por La Haya como parte del derecho consuetudinario (opinio juris). También porque en el derecho internacional no existen mecanismos para separar aguas de su plataforma y la misma Corte en el pasado ha ratificado esta premisa.

Adicionalmente, lo que pide Nicaragua es una invitación al desorden que debilitaría todos los tratados limítrofes y llevaría a su renegociación en busca del reconocimiento de plataformas continentales debajo de aguas de otros países. El agente colombiano, Eduardo Valencia Ospina, dijo que produciría “un patrón desordenado de parcelas jurisdiccionales” en el Caribe.

Sin embargo, en últimas la Corte también tendría que balancear todo con si debe darle o no algo de lo que pide Nicaragua, basada en lo justo y lo equitativo y si las condiciones geográficas debajo del mar lo justifican.

Son tres los escenarios posibles. Además de reconocerle a Nicaragua derechos sobre la plataforma de parte de nuestro mar, puede también reconocer que esas aguas y su plataforma son nuestras en perpetuidad y así confirmar lo que dicta la Convención del Mar, la misma Corte, y la práctica común de no desligar con diferentes soberanías la plataforma de sus aguas.

En últimas lo que más esperamos es la certeza sobre el futuro que le depara a las islas no sólo en el Caribe, en relación a Nicaragua, sino también a nivel interno. Unas islas demasiado golpeadas durante los últimos años, así lo merecen.

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Este artículo obedece a la opinión del columnista. EL ISLEÑO no responde por los puntos de vista que allí se expresan

Última actualización ( Miércoles, 12 de Julio de 2023 04:00 )  

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