
A partir de este miércoles 27 de julio, los seis puntos de entrada en el aeropuerto de San Andrés operados por la Oficina de Control de Circulación y Residencia (Occre), recibirán a los turistas con el ‘Pasaporte del Visitante’, que será entregado a 30 mil visitantes nacionales e internacionales, como parte de una estrategia de Cultura Ciudadana.
Este documento simbólico que le dará un brillo adicional al recibimiento de los funcionarios de esa entidad a los visitantes, tiene varias características especiales que hacen imposible no entrar en este acoplamiento que busca que todos los que ponen su huella en este territorio, ejerzan actuaciones que beneficien a los que ya habitan la isla y visionan un proceso de transformación social y ambiental.
El pasaporte da la “Bienvenida a nuestra casa” en los idiomas español e inglés, contiene información sobre la ancestralidad de las islas y su lucha por conservar el idioma ‘Creole’, por preservar el medio ambiente y pide solidaridad de los visitantes con estas importantes causas.
Si el portador del ‘Pasaporte del visitante’, se considera un turista ‘Living Together' lo que en términos de Cultura Ciudadana, se considera un buen visitante, tendrá en cuenta las cinco recomendaciones brindadas y a su salida de la isla entregará el desprendible de autoevaluación que se encuentra en una genial solapa del pasaporte, y la depositará en una urna en los puestos de salida de la oficina de la Occre en el aeropuerto.
Los investigadores y estudiosos de Corpovisionarios, organización que lidera esta estrategia, analizará la capacidad de aceptación del mensaje mediante seguimiento y medición de lo que arroje el desprendible.
Los puntos de interés más importantes de la isla, la situación geográfica de la misma en el Caribe, espacio para tomar notas que se convertirán en memorias para el turista y una tarjeta amarilla para llamar la atención amablemente al viajero que tenga comportamientos no ejemplares en la isla.
El ‘Pasaporte del visitante’ es apoyado por la Occre, en un intento en conjunto con Corpovisionarios, de mostrarles a las personas del interior y de otros países que los sanandresanos son personas valiosas que viven en un ecosistema valioso y es menester de todos los que aquí convergen cuidar.
Un visitante 'Living Together', disfruta lo local yendo almorzar a un restaurante tradicional o comida típica sanandresana en las mesitas o ‘fair tables’; también reduce la cantidad de basura que produce y siempre la arroja en un basurero; es respetuoso, considerado y agradecido con los residentes de la isla; cuida y protege la flora y la fauna que se encuentre alrededor y llama la atención amablemente a otros turistas que no cumplan las normas.
Cualquier época de vacaciones es propicia para cumplir con las recomendaciones que trae el ‘Pasaporte del visitante’, documento simbólico que puede hacer del sueño de un turista de un descanso perfecto en el archipiélago, para su familia o sus amigos, algo real y sensitivo. EL ISLEÑO, ese anfitrión especial sabrá retribuir en una armoniosa convivencia toda su hospitalidad.





















