Hay programas de política pública que se miden con números, en cifras y resultados. Otros, en titulares, buscando un impacto mediático. Pero hay unos que dejan algo más profundo, que también generan impacto y transforman la manera en que la sociedad entiende su presente y construye su futuro. Y para mí, CiberPaz, pertenece a esa categoría.







Debajo de las tarimas, los discursos, los jingles, las encuestas, los debates y las frases hechas, hay dos cifras que ningún discurso deberí
En los momentos en que un país se confunde y sus contradicciones políticas llegan al umbral de la intolerancia, vale la pena volver a quienes lo forjaron. No para idealizarlos ni para usarlos como munición retórica, sino para recuperar el espíritu fundador que yace debajo de tanto ruido: ese reservorio de sentidos al que las sociedades acuden cuando han perdido el rumbo en la confrontación interna.














